
Los últimos datos del Servicio Público de Empleo Estatal (SEPE) apuntan a una evolución positiva del empleo de las personas con discapacidad. En 2025 aumentaron la afiliación y la contratación, mientras el paro registrado descendió. Pero esa mejora convive con una brecha muy amplia respecto a la población sin discapacidad y con un patrón de inserción laboral que sigue concentrado en pocos sectores.
El “Informe del mercado de trabajo de las Personas con discapacidad. Estatal. Datos 2025”, elaborado por el SEPE, permite seguir con detalle esa evolución. Los principales indicadores mejoran: la afiliación a la Seguridad Social alcanzó las 345.854 personas, la contratación llegó a 275.890 contratos y el paro registrado bajó hasta 131.219 personas, el nivel más bajo de la última década.
En conjunto, la serie refleja una evolución favorable: más presencia en el empleo, más contratación y menos desempleo registrado.
Ese avance no basta, sin embargo, para describir la posición real de las personas con discapacidad en el mercado laboral. El informe sitúa a este grupo en el 6,13% de la población en edad de trabajar, pero su peso en la afiliación se queda en el 1,60%. La diferencia entre ambas cifras apunta ya a una presencia laboral muy inferior a su peso demográfico.