cambio climático, isr, materialidad, riesgos, rsc, sostenibilidad, tendencias

¿Qué es la Taxonomía financiera? Todo lo que debes saber para hablar de sostenibilidad en Europa

Photo by AbsolutVision on Unsplash

La Comisión Europea dio a conocer el pasado 21 de abril una primera tanda de normas de aplicación de la Taxonomía financiera sostenible de la UE, en la que se detallan los criterios técnicos que deben cumplir las empresas para obtener una etiqueta de inversión verde en Europa.

El objetivo de la Taxonomía es proporcionar definiciones adecuadas a las empresas, los inversores y los responsables políticos sobre las actividades económicas que pueden considerarse ambientalmente sostenibles, o en otras palabras, ofrecer un sistema de criba para que las empresas y los inversores determinen si una actividad económica es “verde” o no.

Mediante su implementación se espera crear seguridad para los inversores, proteger a los inversores privados del greenwashing, ayudar a las empresas a planificar la transición hacia una economía baja en carbono, mitigar la fragmentación del mercado y, finalmente, ayudar a desplazar las inversiones hacia donde más se necesitan. En resumen, la Taxonomía es una pieza clave para para aumentar las inversiones sostenibles y aplicar el Pacto Verde Europeo

Tras varios años en desarrollo, la Taxonomía es bastante extensa y compleja, y todavía no está finalizada en su totalidad. Aún así, ya se han establecido claramente  sus bases y funcionamiento, y las empresas y organizaciones están mostrando interés y atención de cara a su próxima entrada en vigor.   

¿Quiénes y cuándo deben informar en base a la Taxonomía?

El Reglamento de la Taxonomía establece tres grupos de usuarios de la misma:

  • Los participantes en el mercado financiero que ofrecen productos financieros en la UE, incluidos los proveedores de pensiones de jubilación.
  • Las grandes empresas que ya están obligadas a presentar una declaración no financiera en virtud de la Directiva sobre información no financiera.
  • La UE y los Estados miembros, al establecer medidas, normas o etiquetas públicas para los productos financieros verdes o los bonos (corporativos) verdes.

En el caso de los participantes en los mercados financieros, estos tendrán que completar sus primeros informes con respecto a la Taxonomía, cubriendo las actividades que contribuyen sustancialmente dos de sus objetivos medioambientales, como son la mitigación y/o adaptación al cambio climático, antes del 31 de diciembre de 2021. 

Por su parte, las empresas deberán informar en el primer trimestre de 2022 sobre sus actividades relacionadas con la mitigación y adaptación al cambio climático, y a finales de ese año se exigirá un conjunto ampliado de información que cubra las actividades que contribuyen sustancialmente a los seis objetivos medioambientales

Los criterios técnicos de selección para las actividades que contribuyen sustancialmente al agua, la economía circular, la prevención y el control de la contaminación y la protección de los ecosistemas se publicarán a finales de 2021, y se sumarán a los criterios relativos a mitigación y/o adaptación al cambio climático ya mencionados.

Objetivos medioambientales establecidos en el Reglamento sobre Taxonomía.

Para ser incluida en la Taxonomía, una actividad económica debe contribuir sustancialmente al menos a uno de los seis objetivos ambientales y no causar daños significativos a los otros cinco, además de cumplir con unas garantías sociales mínimas (p.ej. las Líneas Directrices de la OCDE para Empresas Multinacionales y los Principios Rectores de las Naciones Unidas sobre las empresas y los derechos humanos).

Criterios para incluir una actividad económica en la Taxonomía.

Por lo que respecta a la evaluación de la adecuación a la Taxonomía, esta  deberá realizarse por actividad económica y no por sector o industria. Las recomendaciones del Grupo de Expertos Técnicos en Financiación Sostenible (TEG) se estructuran en torno al sistema de clasificación industrial de la NACE (Nomenclatura de Actividades Económicas en la Comunidad Europea) de la UE, y el TEG ha establecido criterios técnicos de selección para las actividades económicas dentro de macro sectores prioritarios. 

Este sistema de clasificación fue seleccionado por su compatibilidad con los marcos estadísticos internacionales y de los Estados miembros de la UE, así como por su amplia cobertura de la economía.

¿Qué es lo que hay que reportar?

Los requisitos en cuanto a información que se debe proporcionar difieren entre las empresas financieras y las no financieras. 

Algunas empresas financieras estarán sujetas al requisito de divulgación de los participantes en el mercado financiero. Todas las empresas sujetas a este requisito deberán incluir una descripción de cómo, y en qué medida, sus actividades están asociadas a las actividades alineadas con la Taxonomía. 

Para las empresas no financieras, la divulgación a proporcionar deberá incluir:

  • La proporción del volumen de negocio alineado con la Taxonomía y que permite a los inversores informar del porcentaje de su fondo invertido en actividades alineadas con la Taxonomía.
  • Las inversiones y, en su caso, los gastos generales alineados con la Taxonomía que dan a los inversores una idea muy clara de la dirección de la empresa, siendo una variable clave para evaluar la credibilidad de su estrategia y ayuda a los inversores a decidir si están de acuerdo con ese enfoque estratégico.

Esta divulgación deberá hacerse como parte de la declaración no financiera, que puede estar ubicada en el informe anual o en un informe de sostenibilidad específico.

El Reglamento sobre la Taxonomía exige a las empresas que faciliten información a nivel de empresa, aunque se pueden hacer otras divulgaciones voluntarias, incluyendo las divulgaciones a nivel de proyecto.

La implementación de la Taxonomía ha de servir como facilitadora del reporting, es decir, debe ayudar a medir el grado de adecuación ambiental futuro de un producto de inversión y a comunicarlo claramente, permitiendo conocer el porcentaje de actividades de una empresas que están alineadas con los objetivos medioambientales de la UE.

Además, también se convierte en una herramienta para la transición hacía una economía baja en carbono al ayudar a los inversores y empresas a planificar e informar sobre su modelo energético y productivo, estableciendo objetivos y hojas de ruta para diferentes actividades económicas.

Una metodología sólida y en evolución

La Taxonomía está basada en un marco conceptual y una metodología sólidos, aunque ha recibido algunas críticas.

Concretamente, aunque la Comisión Europea, con el apoyo del TEG y de la Plataforma de Finanzas Sostenibles, logró un enfoque científico y basado en pruebas para algunos criterios económicos, la propuesta final realizada va en contra, según voces críticas, de las recomendaciones basadas en la ciencia del TEG para las actividades relacionadas con la bioenergía y la silvicultura.

Ante esas críticas, en la presentación en público de la Taxonomía, la Comisaria de Servicios Financieros de la UE, Mairead McGuiness, defendió el enfoque científico de la Comisión sobre la taxonomía, y también insistió en la necesidad de llegar a algunos compromisos al respecto, admitiendo que el diálogo con los Estados miembros de la UE, el Parlamento Europeo y las partes interesadas del sector había sido intenso en relación a esas cuestiones.

Para McGuiness, la taxonomía “es un documento vivo” que “evolucionará con la ciencia y la tecnología”, y señaló que se llevarán a cabo actualizaciones en el reglamento cuando se hagan cambios en las leyes de la UE sobre el clima, la energía y la agricultura.

La Comisión está preparando actualmente una herramienta informática que facilitará el uso de la taxonomía permitiendo a los usuarios navegar de forma sencilla por ella.

Nota: este artículo fue publicado el 24-5-21 en Compromiso Empresarial.

Estándar
materialidad, reporting, rsc, sostenibilidad, tendencias, transparencia

Se avecinan cambios en el reporte de sostenibilidad

Photo by John Schnobrich on Unsplash

En el campo de la sostenibilidad vivimos en un continuo cambio, se proponen nuevas iniciativas y en poco tiempo se van cambiando y transformando para que se adapten mejor a la realidad en la que vivimos.

Un ejemplo de ello es la propuesta de Directiva sobre la presentación de informes de sostenibilidad de las empresas (CSRD), que modificaría los actuales requisitos de información en virtud de la Directiva sobre información no financiera (NFRD) y trataría de garantizar que las empresas proporcionen información coherente y comparable sobre sostenibilidad.

Otros ejemplos muy recientes de cambios e iniciativas han sido el Acto Delegado de la UE sobre la taxonomía del clima, cuyo objetivo es identificar las actividades económicas que mejor contribuyen a la mitigación y adaptación al cambio climático, y los seis actos delegados sobre deberes fiduciarios, inversiones y asesoramiento en materia de seguros, que persiguen garantizar que las empresas financieras incluyan la sostenibilidad en sus procedimientos y en el asesoramiento sobre inversiones a sus clientes

La taxonomía climática tiene por objeto apoyar las inversiones sostenibles mediante la definición de criterios técnicos de selección para la información exigida por el Reglamento sobre la taxonomía de la UE y, a día de hoy, todavía supone una gran confusión para muchas empresas, pero en este artículo no vamos a entrar en ella y nos vamos a centrar en la Directiva sobre informes de sostenibilidad.

Sigue leyendo
Estándar
cambio climático, riesgos, rsc, sostenibilidad, tendencias

¿Qué hacen las empresas con más gasto de agua para mejorar la seguridad hídrica?

Photo by Cia Gould on Unsplash

En la actualidad, se calcula que más de 3.000 millones de personas en ciudades, pueblos y aldeas de todas las regiones del mundo carecen de acceso al agua potable y que la cantidad de agua dulce disponible por persona se ha reducido en una quinta parte en dos décadas.

Cada año, cerca de 300.000 niños menores de cinco años mueren por causas relacionadas con el agua sucia y el saneamiento deficiente.

Como resultado del incumplimiento del derecho humano básico de acceso al agua, se generan importantes consecuencias para la salud pública que además impiden el desarrollo socioeconómico y la reducción de la pobreza.

También, el cambio climático juega un papel muy importante en la escasez de agua y las proyecciones indican que, si no mantenemos el calentamiento global por debajo de 1,5 grados centígrados, habrá graves consecuencias en la disponibilidad de agua suficiente y limpia para las necesidades humanas básicas y para la producción de alimentos y energía.

Por su parte, los ecosistemas acuáticos también se resienten, habiéndose producido desde 1970 un descenso del 84% en el tamaño de las poblaciones de especies de agua dulce, en comparación con un descenso del 68% en todas las especies. Estamos perdiendo humedales tres veces más rápido que bosques naturales, nada menos que el 87% de los humedales del mundo desde 1700.

Sigue leyendo
Estándar
compras, rsc, sostenibilidad, tendencias

¿Qué factores impulsan la sostenibilidad en la cadena de suministro?

Photo by Daniel von Appen on Unsplash

La presión de los grupos de interés es un componente importante y esencial del proceso de toma de decisiones de una empresa y para la adopción de prácticas de gestión responsable de las cadenas de suministro, que se han convertido en una parte integral de la economía global, cambiando los patrones de comercio, inversión y producción en las industrias mundiales.

Dicha gestión responsable de la cadena de suministro verá, además, en un futuro próximo un aumento de la presión regulatoria debido a la legislación creciente alrededor de la responsabilidad social corporativa que en la Unión Europea se desarrolla dentro de su plan por la transformación verde y sostenible. 

Ante esa presión ejercida por las regulaciones, la comunidad inversora e incluso por parte los clientes, es necesario realizar un análisis exhaustivo de las prácticas actuales del tejido empresarial en su conjunto en cuanto a la gestión de su cadena de suministro.

Sigue leyendo
Estándar
rsc, sostenibilidad, tendencias

La parte que toca a las empresas para cumplir con la Agenda 2030.

Photo by JESHOOTS.COM on Unsplash

En 2015, los líderes mundiales acordaron 17 Objetivos Globales (conocidos como Objetivos de Desarrollo Sostenible u ODS). Estos objetivos tienen el poder de crear un mundo mejor para 2030, poniendo fin a la pobreza, luchando contra la desigualdad y abordando la urgencia del cambio climático. 

Guiados por los objetivos, ahora corresponde a gobiernos, empresas, sociedad civil y público en general, trabajar juntos para construir un futuro mejor para todos.

Han pasado cinco años desde el acuerdo sobre los ODS y todavía queda mucho trabajo por delante. El Informe de Progreso elaborado en 2020 por las Naciones Unidas constata que los avances en los Objetivos siguen siendo desiguales e identifica las áreas en las que se requieren mejoras significativas

Entre los ámbitos en los que más se ha avanzado hasta el momento se encuentran la disminución de la pobreza mundial, el descenso de las tasas de mortalidad materna e infantil, el acceso a la electricidad de más personas, la elaboración de más políticas nacionales de desarrollo sostenible y la firma de acuerdos internacionales para la protección del medio ambiente. 

Al mismo tiempo, los avances se estancaron o se invirtieron, entre otros temas, en el número de personas que padecen hambre, el ritmo del cambio climático y el aumento de las desigualdades.

Sigue leyendo
Estándar
materialidad, riesgos, rsc, sostenibilidad

Gestionar riesgos no financieros sigue siendo una asignatura pendiente.

Photo by Loic Leray on Unsplash

La gestión de riesgos es quizá una de las facetas de la responsabilidad social corporativa menos desarrolladas, convirtiéndose en un tema a solucionar con premura en de organizaciones de todos los sectores.

Como cada comienzo de año, el Foro Económico Mundial ha publicado su informe anual sobre riesgos a los que nos enfrentamos como sociedad. Sólo la irrupción en 2020 de la Covid-19, en el puesto nº 4, ha provocado que los riesgos relacionados con el medioambiente no copen el top 5 de riesgos por probabilidad de ocurrencia.

Concretamente, los cinco primeros riesgos a los que se otorga más probabilidad de que ocurran en 2021 son: clima extremo, fracaso de la acción climática, daño ambiental causado por los humanos, enfermedades infecciosas y pérdida de la biodiversidad.

En cuanto a riesgos por severidad de impacto, en el segundo lugar nos encontramos con el fracaso de la acción climática, en el cuarto la pérdida de biodiversidad, y en el quinto las crisis de recursos naturales.

Sigue leyendo
Estándar
cambio climático, rsc, sostenibilidad, tendencias

La moda y su importante papel en la detención del cambio climático.

Photo by freestocks on Unsplash

El turbulento año 2020 ha puesto de manifiesto los muchos retos a los que se enfrenta la industria de la moda, incluyendo entre ellos las relaciones con los proveedores, las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI), las estructuras de empleo, la sobreproducción y el despilfarro.

Estos problemas sistémicos también son también evidentes en la amenaza inminente del cambio climático, la cual se prevé que cree impactos socioeconómicos crecientes en los próximos años.

Para realizar un análisis de las emisiones de gases de efecto invernadero de la industria de la moda y esbozar las áreas en las que sus diferentes actores pueden centrar sus esfuerzos para alcanzar los objetivos climáticos, McKinsey & Company en asociación con Global Fashion Agenda (GFA) ha realizado el informe “Fashion on climate. How the fashion industry can urgently act to reduce its greenhouse gas emissions”.

Este documento está dirigido a los grupos de interés, entre ellos marcas, minoristas, fabricantes, ciudadanos, inversores y encargados de la formulación de políticas, con el objetivo de colocar a la industria de la moda en la senda de los 1,5 oCde incremento máximo de la temperatura media de nuestro planeta.

Sigue leyendo
Estándar
COVID19, gestión de crisis, riesgos, rsc, sostenibilidad, tendencias

Mitigar el impacto de la covid-19 en los trabajadores de las cadenas de suministro.

Photo by Reproductive Health Supplies Coalition on Unsplash

La pandemia de la Covid-19 provocó y sigue provocando todavía una importante interrupción de las cadenas de suministro en todo el mundo. Las cuarentenas y cierres nacionales, establecidos para proteger la salud humana, contribuyeron al colapso de la demanda de ciertos bienes de consumo, lo cual, a su vez, dio un golpe devastador a las cadenas de suministro.

Las implicaciones financieras, sanitarias y sociales de esos cierres de producción y las pérdidas de empleo que provocan sólo pueden entenderse plenamente si se escuchan directamente de los afectados, razón por la cual la consultora BSR entrevistó a más de 1.000 trabajadores, en fábricas de ropa y granjas de flores de Bangladesh, China, Egipto, India, Kenia y Vietnam, para evaluar el verdadero coste de la pandemia para ese colectivo. 

El resultado de dicha investigación se ha plasmado en el informe ““I can hardly sustain my family” Understanding the human cost of the COVID-19 pandemic for workers in the supply chain” publicado el pasado mes de diciembre.

Sigue leyendo
Estándar
ética, cambio climático, comunicación, COVID19, discapacidad, educación, eventos, isr, reporting, reputación, rsc, sostenibilidad, tendencias, transparencia

La importancia de la medición para generar cambios centra el Congreso de RS 2021.

Foto: Congreso RS

El Congreso de Responsabilidad Social, referente obligado para los interesados en la responsabilidad social, se ha desarrollado los días 10, 11 y 12 de febrero, tanto de manera presencial como virtual a través de una plataforma que además de permitir seguir las ponencias facilitaba el contacto en línea entre los asistentes, reemplazando así al clásico networking que se desarrolla paralelamente en este tipo de eventos.

En la séptima edición de esta cita bienal, el Congreso ha dejado de lado su denominación nacional para pasar a ser internacional, al abrirse la participación tanto a ponentes como a asistentes internacionales. 

En esta ocasión, el título elegido por el Comité Científico del Congreso ha sido “Responsabilidad Social: Medir para transformar”, resaltando que no es posible hablar de gestión de responsabilidad social si las organizaciones y las empresas no son capaces de rendir cuentas de manera transparente sobre las iniciativas que llevan a cabo. 

Durante los tres días del evento se realizaron diversas ponencias y mesas de diálogo que trataron, entre otros temas, sobre propósito, comunicación, sostenibilidad, formación, fiscalidad, empleo o medio ambiente, siempre desde la perspectiva de cómo medir el progreso en dichos ámbitos.

Sigue leyendo
Estándar
cambio climático, materialidad, reporting, rsc, sostenibilidad, tendencias

El reporte de sostenibilidad que marcará 2021.

Photo by Lukas Blazek on Unsplash

En los últimos años, el reporte de información no financiera se ha desarrollado de manera positiva y en el futuro próximo es probable que se produzca una mayor aceleración en su uso debido al surgimiento de varias iniciativas internacionales encaminadas a la convergencia de las normas de presentación de informes.

En la actual coyuntura, ha aumentado el impulso de la fusión de las principales normas de presentación de información no financiera y los inversores también han comenzado a sumarse al debate, mientras que las empresas que presentan informes están expresando su frustración por la falta de normas armonizadaspara la presentación de informes no financieros.

Además, hay otras situaciones que empujan al reporte no financiero a alcanzar mayores cotas de importancia y utilización. Por ejemplo, la Unión Europea está actualizando la Directiva de la UE sobre informes no financieros y está considerando la posibilidad de elaborar normas de información no financiera.

Por su parte, el Foro Económico Mundial ha publicado su documento sobre métricas comunes y presentación de informes coherentes para la creación de valor sostenible, en el que se definen 21 métricas básicas, y las cinco principales organizaciones de informes no financieros (GRI, SASB, IIRC, CDSB y CDP) han publicado una declaración de intenciones, comprometiéndose a trabajar conjuntamente para lograr una información corporativa completa.

Sigue leyendo
Estándar