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El año 2020, que marca el vigésimo quinto aniversario de la Plataforma de Acción de Beijing, tenía como objetivo ser pionero en materia de igualdad de género.
En cambio, con la propagación del COVID-19, incluso los limitados logros alcanzados en las últimas décadas corren el riesgo de retroceder.
Debido a la pandemia se están profundizando las desigualdades que ya existían, exponiendo las vulnerabilidades de los sistemas sociales, políticos y económicos que, a su vez, amplifican los impactos de la pandemia.
En todas las esferas, desde la salud a la economía, pasando por la seguridad, los impactos de COVID-19 se agravan para las mujeres y las niñas simplemente en virtud de su sexo.
Así de claro se muestra el informe “The Impact of COVID-19 on Women” realizado por las Naciones Unidas, y en el que se subraya que la actual crisis no sólo es un desafío para los sistemas de salud mundiales sino también una prueba de nuestro espíritu humano, y también que la recuperación debe conducir a un mundo más equitativo y más resistente a las crisis futuras.









