isr, rsc, sostenibilidad, tendencias

Índices de sostenibilidad de país: amplio margen de mejora para España.

En temas de sostenibilidad como en muchos otros (reputación, corrupción, etc.) sentimos la necesidad de compararnos con otros países para conocer en dónde nos encontramos y en qué estrategias y espejos debemos mirarnos para mejorar nuestros resultados como país.

Por lo que respecta a sostenibilidad, han llegado a mis manos últimamente un par de documentos que tratan de establecer un ranking en ese aspecto: “Country Sustainability Ranking” de RobecoSAM y “The Global Sustainable Competitiveness Index” de SolAbility.

A continuación comentaremos los puntos más interesantes a partir de la propia traducción de parte de los informes.

 

Country Sustainability Ranking de RobecoSAM.

El informe semi anual “Country Sustainability Ranking” fue publicado por RobecoSAM hace un par de meses, y nos podría venir como anillo al dedo para conocer cómo mejorar nuestra posición, pero como veremos, mejorar no es algo tan sencillo como aplicar simplemente lo mismo que hacen en países con mayor puntuación ya que, además de otras variables, los análisis políticos son también muy importantes para RobecoSAM a la hora de determinar la sostenibilidad de los países.

Este estudio proporciona datos sobre los perfiles de Medio Ambiente, Social y Gobernabilidad (ESG) de 65 países de todo el mundo, de los cuales 22 son países desarrollados y 43 economías emergentes.

Para obtener una puntuación global del país se utiliza un marco estructurado y completo, cuyo ranking resultante ofrece una visión de los riesgos y oportunidades de inversión asociados a cada país y proporciona a los inversores un mejor marco de referencia para hacer comparaciones entre países y regiones desde una perspectiva de riesgo-retorno.

El índice de sostenibilidad 2017 de los países estudiados se puede consultar en el siguiente gráfico:

Fuente: RobecoSAM

 

Top 10: Suecia, Noruega y Finlandia a la cabeza.

Como otros años, los países nórdicos acaparan el podio del ranking.

Después de haber sido despojada temporalmente de la primera posición por Noruega, Suecia ha recuperado su posición en la cima, seguida por sus tres vecinos nórdicos y Suiza más al sur. Suecia es, junto con Dinamarca, también la única economía avanzada que ha visto un notable aumento en su puntuación, mientras que los otros países con avances positivos (sobre todo los Emiratos Árabes Unidos e Israel) se encuentran dentro de los llamados mercados emergentes.

A continuación se puede ver a composición del top 10 comparando con el año pasado:

Fuente: RobecoSAM

 

La composición del grupo de los 10 mejores países en abril de 2017 es idéntica a la del ranking anterior de octubre de 2016, con una excepción. Irlanda subió puntuación y entró en el top 10, mientras que Luxemburgo, previamente en la posición nº10, bajó en el ranking y salió del top 10.

Todos los países líderes muestran perfiles de sostenibilidad global muy sólidos y equilibrados. Por su parte, Noruega fue el único país que se clasificó en el quintil superior en las tres dimensiones (Económicas, Sociales y de Gobernabilidad) dentro del grupo de economías avanzadas de ingresos altos.

Todos los demás países nórdicos exhibieron una puntuación dentro del quintil superior para al menos dos de las tres dimensiones ESG, reflejando unos modelos de crecimiento bastante inclusivos, sostenibles y “verdes”, con estructuras que favorecen la igualdad de género e ingresos, y la presencia de una red de seguridad social y una calidad de vida generalmente alta.

 

Cambios más significativos respecto al año 2016.

Los gobiernos y los países son dinámicos y cambian para mejor o para peor y obviamente estos cambios se reflejan en sus calificaciones de sostenibilidad.

Los países cuyos resultados se han deteriorado más son Ucrania y Corea del Sur.

La situación política en Ucrania sigue marcada por la tensión y la confusión, mientras que Corea del Sur se estremeció tras el arresto de la ex presidenta Park Geun-hye por un escándalo de corrupción el año pasado y está en un clima casi pre-bélico con su vecino del norte. Sólo quizá la elección de Moon Jae-in el 9 de mayo podría traer una cierta calma al turbulento paisaje político del país dado que ha prometido abordar la corrupción y adoptar un enfoque más conciliador hacia su vecino del Norte.

En el gráfico a continuación podemos observar qué países han mejorado (barras en verde) y empeorado (barras en azul) más respecto al año pasado:

Fuente: RobecoSAM

 

¿Qué pasa con España y el resto de Europa?

Pues España no puede decirse que esté en una buena posición. A nivel de todo el estudio está en la posición 25, justo por detrás de Portugal y encima de Taiwan.

Y si nos comparamos con los países europeos tampoco salimos muy bien parados.

Como se ve en el gráfico siguiente, España ocupa el 4º lugar por la cola, sólo por delante de Eslovaquia, Italia y Grecia. Y además con una puntuación menor a la que teníamos el año pasado.

Fuente: RobecoSAM.

Según RobecoSAM, España ha sido siempre capaz de mantener un perfil ligeramente superior en comparación con Italia con respecto a la mayoría de los criterios ESG.

Sin embargo, su progreso inicial en las primeras etapas de la fase de recuperación justo después de la crisis financiera, se ha estancado durante los dos últimos años. Gran parte de este estancamiento en el desempeño del ESG puede explicarse por las delicadas condiciones socio económicas y la incertidumbre política que ha marcado los últimos años.

En España, la crisis ha dejado profundas heridas que todavía son visibles en un alto desempleo, la desigualdad, la pobreza y la educación inadecuada, áreas en las que el país también está mostrando importantes lagunas en su perfil de sostenibilidad con respecto a sus pares.

A medida que la situación política continúa estabilizándose bajo el liderazgo del gobierno minoritario de Mariano Rajoy y si la situación económica continúa mejorando, el perfil ESG de España podría mejorar gradualmente.

Dicho esto, el gobierno todavía enfrenta obstáculos por todas partes, incluyendo encontrar el equilibrio adecuado en sus ambiciones de reforma. Por otra parte, la cuestión de la secesión de Cataluña no está resuelta y aún podría empeorar, siendo probablemente el mayor peligro para el país en este momento.

Al igual que pasaba con España, la mayoría de países del resto de Europa han bajado también su puntuación respecto al año pasado.

Analizaremos a continuación el estado de algunos de nuestros vecinos europeos.

Suiza se ha consolidado como la candidata más cercana de los países nórdicos en el ranking y se encuentra actualmente en un importante período estratégico de formulación de políticas que afectará su futuro perfil de sostenibilidad.

Después de haber rechazado dos referendos medioambientales y energéticos el año pasado, uno sobre la implementación de una economía verde y otro sobre la limitación del uso de las centrales nucleares existentes, los votantes suizos adoptaron la “estrategia energética 2050” que apunta a dejar de usar gradualmente de la energía nuclear, reducir el uso de energía a nivel nacional en un 43% en 2035 y promover recursos renovables como la energía eólica y solar.

Francia ha podido demostrar una pequeña mejora, basada principalmente en una calificación de riesgo político más favorable del Grupo PRS, presumiblemente a la expectativa de una derrota de Le Pen en las elecciones presidenciales.

Alemania, que experimentó un ligero deterioro en su puntuación de riesgo político a principios de 2017, debería ver una inversión en este descenso debido a la fuerte presencia de los conservadores de Merkel en las recientes encuestas estatales que deberían proporcionar a la Unión Demócrata Cristiana un fuerte impulso para las elecciones federales de septiembre, y debilitar aún más al partido de extrema derecha y populista Alternativa para Alemania.

El fuerte perfil de Irlanda se basa en un sólido marco de gobernanza y un clima político y social favorable, todos ellos reflejados en posiciones de liderazgo en diferentes índices. El país también cuenta con un sistema de bienestar bien desarrollado que no sólo ha ayudado a mantener la cohesión social, sino también su disposición a aceptar reformas estructurales dolorosas y necesarias para poder superar la crisis financiera de 2008-2012.

Pero también, dada la estrecha relación económica, financiera, geográfica y política de Irlanda, el Brexit podría tener consecuencias de largo alcance para el país.

Por su parte y debido a la delicada situación política y económica en Grecia, se prevé que este país seguirá ocupando la posición más baja entre los miembros de la U.E. un futuro previsible.

Italia también lleva bastantes meses de turbulencia política, reflejados en una nueva disminución de su calificación de riesgo político, después de una recuperación temporal en 2016. A pesar de que el país ha iniciado algunas reformas, el clima empresarial sigue deteriorado por ineficiencias considerables en la administración pública, con procesos legales lentos, regulaciones inadecuadas y falta de competencia.

El país transalpino necesitará más esfuerzos de reforma para mejorar el entorno empresarial, las competencias de los trabajadores y reducir la pobreza, todo lo cual es esencial para un crecimiento económico más sostenible.

Como hemos podido ver, este ranking es útil no sólo para establecer riesgos y oportunidades para inversores internacionales, sino también para tener una visión global de dónde estamos como país sostenible y en quien debemos fijarnos para mejorar, aunque como comenté al comienzo del artículo, sea imposible simplemente reproducir lo que hacen otros países puesto que simplemente y sin ir más lejos en temas políticos, y hablando en lenguaje coloquial, “cada país es de su padre y de su madre”.

 

The Global Sustainable Competitiveness Index 2016.

El “Global Sustainable Competitiveness Index 2016” data de septiembre de 2016 y está elaborado por SolAbility , que es una empresa de consultoría suizo-coreana fundada en 2005.

Este modelo de SolAbility se ha desarrollado con una visión integrada de lo que caracteriza el estado actual y el futuro (es decir, la competitividad) de una economía-nación.

Se basa en un modelo de competitividad que incorpora todos los pilares relevantes del crecimiento sostenido y la creación de riqueza de una nación, concretamente:

  • Capital Natural: el medio natural disponible dentro de las fronteras de un país, incluyendo la disponibilidad de recursos, y el nivel de agotamiento de esos recursos.
  • Capital social: salud, igualdad, seguridad, libertad y satisfacción con la vida dentro de un país.
  • Gestión de recursos: la eficiencia del uso de recursos disponibles (humanos, tecnológicos, recursos naturales y financieros) tanto nacionales como importados, como medida de la competitividad operativa en un mundo con recursos limitados.
  • Innovación Sostenible: la capacidad de un país para generar riqueza y empleos mediante la innovación y las industrias de valor añadido en los mercados globalizados.
  • Capacidad de gobernabilidad: la capacidad de los órganos de gobierno y las autoridades para proporcionar un marco para la generación sostenida y sostenible de la riqueza.

Fuente: SolAbility.

 

Este modelo ha cambiado su forma de cálculo respecto a otros años, por lo que en este caso no se pueden establecer comparaciones anuales.

El documento dedica una extensión considerable a explicar cómo se calculan los índices, qué datos se usan, etc., cosa que no podemos ver en el informe de RobecoSAM 2017 (aunque seguramente estará explicado en algún lugar de su web o en documentos anteriores, en pos de la transparencia).

A continuación podemos ver el ranking de SolAbility con la posición de los 180 países que forman parte del estudio:

Fuente: SolAbility.

 

Principales claves del informe:

El Sustainable Competiveness Ranking 2016 revela algunos resultados sorprendentes y otros no tan sorprendentes:

  • Suecia, Noruega y Finlandia topan el top 3 de este ranking, de igual manera que pasa con el de RobecoSAM.
  • Los 20 primeros puestos están dominados por los países europeos del Norte, incluidos los países bálticos y Eslovenia.
  • Los únicos países no europeos entre los 20 primeros son Nueva Zelanda (12) y Japón (15).
  • Alemania ocupa el puesto 14, el Reino Unido 21, y la economía más grande del mundo, Estados Unidos, ocupa el puesto 32. Los Estados Unidos ocupan un lugar particularmente bajo en la eficiencia de los recursos, pero también en la cohesión social. Si no se aborda, la combinación de los dos es probable que socave la situación global de los EE.UU. en el futuro.
  • De las grandes economías emergentes, China ocupa el puesto 37, Brasil 41, Rusia 45 e India 152.
  • Las naciones asiáticas (Corea del Sur, Japón, Singapur y China) lideran el ranking de Capital Intelectual. Sin embargo, el logro de una prosperidad sostenida en estos países podría verse comprometido por las limitaciones del Capital Natural y la alta intensidad de los recursos actuales y la escasa eficiencia de los recursos.
  • El ranking de cohesión social está encabezado por países escandinavos, lo que indica que la cohesión social es el resultado del crecimiento económico combinado con el consenso social.

 

En el siguiente mapa podemos ver el grado de competitividad en sostenibilidad de cada uno de los países estudiados (cuanto más oscuro el color más competitividad y viceversa):

Fuente: SolAbility.

 

Los países líderes en el ranking de competitividad sostenible son en su mayoría países de altos ingresos, lo que sugiere una cierta correlación entre la puntuación de Competitividad Sostenible y el PIB per cápita o los niveles de ingreso (ingresos altos = alta sostenibilidad), lo cual demuestra el informe a través de gráficos.

Sin embargo, la correlación o la influencia de la competitividad sostenible sobre el PIB o el nivel de ingresos no es inmediata, sino que difiere en el tiempo. Como todos los esfuerzos o proyectos, es necesaria una inversión inicial para lograr los resultados deseados en etapas posteriores.

Dentro del estudio también se puede observar una interesante comparación entre este ranking y el que realiza el World Economic Forum, el WEB Competitiveness Index, en el que se ven las diferentes maneras de cálculo, los datos e indicadores utilizados, etc..

 

¿Y qué pasa con España?

Pues pasa que tampoco en este ranking salimos muy beneficiados. Al contrario que en el de RobecoSAM, no se incluyen en este ranking opiniones sobre países concretos fuera de comentarios más bien genéricos o de región, por lo que no conocemos qué dirían los de SolAbility sobre nuestro país.

Aquí están las puntuaciones recibidas por España en los diversos pilares que contempla el ranking (incluyendo 2 países por encima y por debajo, y el primero y último en cada uno de ellos):

 

Fuente: Elaboración propia con datos de SolAbility.

 

Sinceramente, por muy bien explicado que esté este modelo de cálculo, creo que debe de haber errores en algunas cosas.

Buscando simplemente un ejemplo, sin entrar en mucha profundidad con el resto de pilares del índice, que España esté en el ranking de capital social en esa posición no me extraña teniendo en cuenta que en él se tienen en cuenta cosas como “salud y su cuidado (disponibilidad y asequibilidad), la igualdad cuantitativa dentro de las sociedades (ingresos, bienes e igualdad de género), indicadores de libertad (libertad política, libertad frente al miedo, felicidad individual), niveles de delincuencia e indicadores demográficos”.

Y podríamos discutir de política, de crisis, de sueldos, etc. todo lo que queramos (no lo voy a hacer porque no es el lugar) y considerar que en España se ha perdido desde 2007 en algunas o bastantes de las cosas que se mencionan en el párrafo anterior.

Pero lo que me cuesta mucho creer es que en este índice concreto estén por encima de España países como Qatar u Omán en los que las libertades brillan por su ausencia si las cuantificamos desde un punto de vista occidental, y existe una gran diferencia en cuanto a ingresos, bienes e igualdad de género, ésta última también “un chiste” si no fuera algo muy serio. Por mucho dinero que tengan, acceso a la salud y delincuencia baja o nula.

 

Conclusiones de las comparativas.

Como hemos podido ver, existen diferencias en los métodos de cálculo y en el número de países analizados en uno y otro informe, con lo cual la comparación directa es casi imposible o al menos poco recomendable desde un punto de vista objetivo.

En todo caso parece claro que los países nórdicos son los más avanzados en cuanto a “sostenibilidad de país”, que existe una relación entre el PIB de un país y su grado de competencia en sostenibilidad, y que la situación política de cada país tiene un peso bastante importante a la hora de elaborar los rankings.

Dejo para el lector el análisis más pormenorizado resultante de la lectura de los informes, los cuales aún con algunas reticencias, considero muy interesantes.

 

 

 

Estándar

4 thoughts on “Índices de sostenibilidad de país: amplio margen de mejora para España.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s