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The Global Risks Report 2018: el cambio climático es el mayor riesgo al que nos enfrentamos.

Los riesgos a los que se enfrenta nuestra sociedad  están cada vez más relacionados con el cambio climático y sus efectos en el medio ambiente.

No es algo que nos debiera sorprender, ya que año tras año se están consolidando como las amenazas más notables para nuestra supervivencia en la Tierra, pero sí por eso mismo nos debería preocupar cada vez más.

La treceava edición de The Global Risks Report relativa a 2018 (aquí el artículo del blog sobre el informe del año anterior) nos deja un listado de riesgos en términos de probabilidad de ocurrencia y de impacto en el que los relacionados con el medio ambiente no sólo ocupan tres posiciones sobre el top 5 sino que además han subido en importancia en el ranking.

 

Top 5: el medio ambiente está amenazado por diversos riesgos.

Según el informe, entre los cinco riesgos con mayor probabilidad de ocurrencia nos encontramos (de mayor a menor probabilidad) con eventos climatológicos extremos (repite en el primer puesto), desastres naturales, ciber ataques, fraude y el robo de información, y el fracaso a la hora de adaptarse y mitigar el cambio climático.

En el caso de riesgos en términos de impacto, también se repite la primera posición respecto al año pasado que es para las armas de destrucción masiva, seguido por eventos climatológicos extremos, desastres naturales, fracaso a la hora de adaptarse y mitigar el cambio climático y crisis relacionadas con el agua.

En el aspecto climático, el año pasado se caracterizó por huracanes de gran impacto, temperaturas extremas y el primer aumento de las emisiones de CO2 durante cuatro años. Hemos estado presionando a nuestro planeta y el daño es cada vez más claro.

La biodiversidad se está perdiendo a ritmo de extinción en masa, los sistemas agrícolas están bajo presión y la contaminación del aire y el mar se ha convertido en una amenaza cada vez más apremiante para la salud humana.

Además, la tendencia hacia el unilateralismo nacional-estatal puede dificultar el mantenimiento de las respuestas a largo plazo que se requieren para contrarrestar el calentamiento global y la degradación de el ambiente global.

En la tabla a continuación podemos ver una evolución de cómo ha ido cambiando las tendencias en riesgos a través de los años:

Fuente: The Global Risks Report 2018. World Economic Forum (WEF).

 

Como otro dato a destacar, dentro del top 5 de riesgos con más probabilidad de ocurrencia nos encontramos con un aumento de los relativos a la tecnología.

En general, también se puede ver que los riesgos relacionados con la economía han quedado en un segundo término si observamos cómo han ido perdiendo importancia en el top 5 en los últimos años (riesgos en color azul).

Si queremos ver cuáles son los otros cinco riesgos tanto en probabilidad como impacto y cómo se distribuyen todos en una matriz nos será interesante estudiar el siguiente gráfico:

Fuente: The Global Risks Report 2018. World Economic Forum (WEF).

 

Podemos observar que los primeros riesgos relativos a temas económicos están entre los últimos del top 10 en términos de ocurrencia y están relacionados con el comercio ilícito y la posibilidad de burbujas de activos en alguna gran economía mundial.

 

Posibilidades de llegar al colapso fuera de control.

Tal y como se comenta en el resumen ejecutivo del informe, estamos en un momento de recuperación económica mundial que ofrece nuevas oportunidades de progreso que no deben desperdiciarse: la urgencia de enfrentar los desafíos sistémicos se ha intensificado en medio de indicaciones cada vez más numerosas de incertidumbre, inestabilidad y fragilidad.

Nos hemos convertido en expertos en comprender cómo mitigar los riesgos convencionales que pueden ser aislados y manejados con relativa facilidad con los enfoques estándar de gestión de riesgos, pero somos mucho menos competentes cuando se trata de enfrentar riesgos complejos en los sistemas interconectados que sustentan nuestro mundo, como las organizaciones, las economías, las sociedades y el medio ambiente.

Cuando el riesgo cae en cascada a través de un sistema complejo, el peligro no es un daño incremental sino un “colapso fuera de control” o una transición abrupta a un nuevo status quo subóptimo.

Algo así puede suceder con la materialización más profunda del cambio climático que puede llevar a severas consecuencias en todas las categorías que el informe tiene en cuenta (económica, medioambiental, geopolítica, social, y – en menor medida – tecnológica).

 

Riesgos de ciber seguridad cada vez con mayor impacto.

Los riesgos de ciber seguridad también están creciendo, tanto en su prevalencia como en su potencial disruptivo. Los ataques contra empresas casi se han duplicado en cinco años, y los incidentes que una vez se consideraron extraordinarios se están volviendo cada vez más comunes.

El impacto financiero de las infracciones de seguridad cibernética está aumentando, y algunos de los mayores costos en 2017 se relacionaron con los ataques de ransomware, que representaron el 64% de todos los correos electrónicos maliciosos.

Otra tendencia creciente es el uso de ataques cibernéticos para atacar infraestructuras críticas y sectores industriales estratégicos, lo que hace temer que, en el peor de los casos, los atacantes puedan desencadenar un colapso en los sistemas que mantienen funcionando a las sociedades.

 

Calma relativa en la economía mundial.

Los principales indicadores económicos sugieren que el mundo finalmente está volviendo a la normalidad después de la crisis mundial que estalló hace 10 años, pero esta imagen optimista enmascara las continuas preocupaciones subyacentes.

La economía mundial se enfrenta a una combinación de vulnerabilidades de largo recorrido y nuevas amenazas que han surgido o evolucionado en los años posteriores a la crisis.

Los riesgos económicos incluyen precios de activos potencialmente insostenibles con un mundo que desde hace ocho años se encuentra en una tendencia alcista, el elevado endeudamiento (particularmente en China), y las continuas tensiones en el sistema financiero global.

Entre los desafíos más nuevos se encuentran el limitado poder de fuego de las políticas en caso de una nueva crisis, las interrupciones causadas por la intensificación de los patrones de automatización y digitalización, y una acumulación de presiones mercantilistas y proteccionistas en un contexto de creciente política nacionalista y populista.

 

Horizonte geopolítico cambiante.

El mundo se ha movido a una nueva e inquietante fase geopolítica. Los enfoques basados ​​en reglas multilaterales se han ido deshilachando. El restablecimiento del Estado como el lugar primario de poder y legitimidad se ha convertido en una estrategia cada vez más atractiva para muchos países, pero que deja a muchos estados más pequeños exprimidos a medida que las arenas geopolíticas cambian.

Actualmente no hay señales de que existan normas e instituciones hacia las cuales puedan converger las principales potencias mundiales. Esto crea nuevos riesgos e incertidumbres: crecientes tensiones militares, perturbaciones económicas y comerciales y ciclos de retroalimentación desestabilizadores entre las cambiantes condiciones mundiales y las condiciones políticas internas de los países. Las relaciones internacionales ahora se desarrollan de maneras cada vez más diversas.

Más allá de los desarrollos militares convencionales, estos incluyen nuevas fuentes cibernéticas de poder, enlaces comerciales y de inversión reconfigurados, conflictos de poder, dinámicas de alianzas cambiantes y posibles puntos de inflamación relacionados con los bienes comunes globales.

Evaluar y mitigar los riesgos en todos estos escenarios de conflictos potenciales requerirá una exploración cuidadosa de los horizontes y la anticipación ante las crisis por parte de los actores estatales y no estatales.

 

Novedades en la edición de este año.

Además de la información habitual que se encuentra en esta serie de estudios, en su última edición se han añadido tres nuevos y muy interesantes apartados con el objetivo de ampliar el alcance analítico del informe: Future Shocks (choques futuros), Hindsight (retrospectiva) y Risk Reassessment (reevaluación del riesgo).

Future Shocks es una advertencia contra la complacencia y un recordatorio de que los riesgos pueden cristalizar con una velocidad desorientadora. Se presentan 10 ejemplos de posibles colapsos -desde derrumbes democráticos hasta conflictos cibernéticos en espiral- no como predicciones, sino como elementos de reflexión.

En Hindsight, se analizan los riesgos que han sido tratados en ediciones anteriores del Informe, y se rastrea la evolución de los riesgos y las respuestas globales a los mismos. Se revisan los informes anteriores y de esta manera se pueden medir los esfuerzos de mitigación de riesgos y resaltar los riesgos persistentes que podrían merecer una mayor atención.

Finalmente, en Risk Reassessment, los expertos en riesgo seleccionados comparten sus ideas sobre las implicaciones para los responsables de la toma de decisiones en las empresas, los gobiernos y la sociedad civil de los avances en nuestra comprensión del riesgo.

En el informe de este año, Roland Kupers escribe sobre el fomento de la resiliencia en sistemas complejos, mientras que Michele Wucker hace un llamamiento a las organizaciones para que presten más atención al sesgo cognitivo en sus procesos de gestión de riesgos.

 

 

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