
A la luz de la creciente atención que se presta a cuestiones como la transición climática, la igualdad y la diversidad, los derechos humanos, etc., están aumentando los llamamientos para que las empresas vinculen los paquetes salariales a los resultados en sostenibilidad o ASG (por las siglas de ambiental, social y de gobernanza).
Así, los temas relacionados con la sostenibilidad tienen, cada vez más, un lugar fijo dentro de los consejos de administración, sobre todo porque el volumen de propuestas de los accionistas en relación con las políticas sostenibles ha aumentado en los últimos años.
Empresas como BP, McDonald’s o Danone se encuentran ya entre el contingente cada vez mayor de empresas que han incorporado métricas de rendimiento ASG en sus paquetes de compensación ejecutiva, como parte de los esfuerzos para ampliar su responsabilidad más allá de los accionistas.
Según datos del recién publicado informe de Sustainalytics “Real ASG Accountability: Tying your company’s ESG performance to leadership compensation“, en 2020, el 31% de las empresas del FTSE 100 incluyeron medidas ASG en los requisitos de bonificación anual de los ejecutivos, y en 2021 el número había aumentado al 51%.
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