
Desde el 18 de julio de 2024, la Unión Europea ha puesto en marcha el Reglamento sobre el diseño ecológico de productos sostenibles (ESPR), reemplazando la anterior Directiva 2009/125/CE. Esta nueva normativa introduce criterios más rigurosos y se aplica a una gama más amplia de productos, con el objetivo de establecer los productos sostenibles como la norma en el mercado europeo.
La Directiva 2009/125/CE, también conocida como la Directiva de Ecodiseño, estableció un marco normativo para mejorar el rendimiento ambiental de los productos que utilizan energía. Desde su implementación, esta directiva ha generado importantes beneficios tanto económicos como medioambientales. En 2021, se estima que la directiva ahorró a los consumidores europeos aproximadamente 120 mil millones de euros en energía y redujo el consumo anual de energía de los productos cubiertos en un 10%.
Los logros de la directiva 2009/125/CE destacan la eficacia de los marcos regulatorios para impulsar mejoras en la eficiencia energética y reducir el impacto ambiental de los productos. Sin embargo, la necesidad de abordar otros aspectos de sostenibilidad y expandir el enfoque más allá de los productos relacionados con la energía se volvió evidente con el tiempo.
El nuevo ESPR responde a esta necesidad emergente, ampliando el alcance de la regulaciónpara incluir una gama más diversa de productos y establecer requisitos más estrictos en cuanto a sostenibilidad. Esta nueva normativa está alineada con el Pacto Verde Europeo y el Plan de Acción para la Economía Circular (CEAP), reforzando el compromiso de la UE con una economía más sostenible y circular.